Piénselo mirando hacia las nubes, allá donde vivimos los locos.
La cita es de la abuela Rosa, que sería flor de chocolate porque ella es negrita. Es la única abuela que me queda, Lola se fue hace años ya.
Hablamos sobre este fenómeno gravitatorio justo cuando una mujer, de aquellas que quitan el aliento, se detuvo a nuestro lado en el andén para esperar con nosotros el cruce peatonal. La vi, y aunque me destaca la discreción no pude evitar irme a vivir por un instante a su escote.
Rosita seguro me vio la cara de tonto ahí embelesado, entonces me dijo al oído: «Los tiene como caídos, no?», me trajo al mundo otra vez y cuando busqué sorprendido sus ojos me lanzó la cita entre risas. Nos reímos juntos sin que la aludida se diera cuenta, y la luz verde nos permitió seguir nuestro camino.
Llegamos al parque y encontramos a una pareja de músicos enamorados que interpretaron acorde a su sentimiento una hermosa canción de amor. Ella cantaba como un ángel y el bailaba los dedos en el diapasón de la guitarra.
De repente me sentí inspirado por el alma y poseído por el cuerpo, entonces le escribí a mi chica para comenzar a hacerle el amor por los ojos sin tocarla. Le mandé la canción que cantaron los artistas con emojis, y también unos stickers censurables, así que empezamos con lo nuestro desde temprano. Para cuando llegara la hora en la que hay cercanía y no hay ropa, estaríamos a punto.
Aproveche y tómese su propio tiempo para el juego previo, que puede iniciar sin contacto físico. Le dejo el tip, de uso libre y gratuito.
Si alguien lo hace suspirar a lo mejor ese ser le cayó del cielo, si le corresponden el suspiro, no lo dude. En caso de que tenga esa fortuna, y aunque parezca difícil, cultive el afecto de forma distinta de vez en cuando, concentrado en lo que está haciendo y con todo lo que tenga.
Hay tanto para ver y oír en todo lugar, pero parece como si el tiempo necesario de la contemplación no fuera importante.
Deténgase a observar, preste atención, hágalo sin prisa. Si lo suyo son los escotes, o lo que sea que le vean a un hombre con ropa, sólo le recomiendo que sea natural y que no se note el hambre. No incomode. La línea entre admirar y acosar es muy fina.
Si le gusta la música en vivo sin importar el género, podemos hacer otro club.
Hay momentos que en verdad valen la pena, con esos vaya despacio, es la única forma de que no pasen desapercibidos.

