Piénselo sin asustarse. Por ahí, más cerca de lo que piensa, un clon suyo camina la faz de este planeta.
04/12/08
La cita es de Valerie*, con quien tuve un sueño casi erótico aquella noche. Me habló de su síntoma visual aparente, que es muy familiar a los que presentan los intoxicados por sustancias legales o ilegales, cuando nos encontramos por la glorieta de la cien con quince para ir a almorzar. Según ella, acababa de verme echándole piropos a una morena. Era mi doble, por fortuna. Es poco recomendable que alguien conocido lo vea echando piropos, menos si es mujer, y mucho menos si es su cita.
Esto de los iguales no es para sorprenderse, yo también los he visto. Por fortuna no el mío, sino los de otros, creo que si me viera a mi mismo viniendo hacia mí con corbata quedaría por lo menos perplejo. Si lo vemos tranquilamente, sin pasiones, hombres y mujeres nos parecemos físicamente más de lo que muchos quisieran. Digamos que hay tipos, pero entre ellos cabemos todos. Quizá existe un afán difícil de entender en la raza humana que busca hacer de cada uno el individuo único, pero por más que eso sea así, es ineludible la probabilidad de que vaya caminando por ahí en cualquier lugar del mundo y encuentre de frente a alguien de su mismo sexo o del otro, y que parece su reflejo en el espejo, con suerte con adornos diferentes. La sola idea me resulta aterradora.
Una vez vi al clon natural de una amada exnovia, igualita a ella cuando la conocí de tiernos catorce añitos. El clon ya no tenía catorce, pero sí que era preciosa como mi ex. Hay cosas que no cambian!. Lo cierto es que cuando he visto al doble de alguien siempre he quedado con los cables cruzados, se parecen a un deja vú, pienso en el hermoso gato negro que me recuerda la falla en la matrix.
Si tiene sueños eróticos lo felicito, siga así, son inofensivos y la satisfacción tiene altas probabilidades. Si tiene sueños casi eróticos, o un sueño que parecía ardiente se convierte en una pesadilla, lamento que solo queda la resignación. Es una pena, claro, como cuando el plan sale mal y se queda con las ganas. Si el sueño erótico incluye dos gemelas, bueno, únase al club.
Cuídese de la gente doble, que no es lo mismo, y no se crea mucho el cuento que le arma su cabeza mientras duerme, eso sí, porque los sueños pueden volverse realidad o quedarse en sueños, al final de cuentas, sueños son.
No se afane.

