«… con amor»

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Piénselo poniéndose en zapatos de otro. Vale la pena aprender a ser bien tratado y a tratar bien.

La cita es de María*, una princesa extraviada de un cuento de hadas que vive en un tiempo que no existe y en un lugar creado en su imaginación desde siempre y para siempre.

Me dijo esas dos palabras sonriendo y marcó mi interior con hierro candente – otra vez – mientras caminábamos al lado de la cicloruta de la avenida suba camino a un parque que tuviera columpio. A ella le gusta balancearse y yo solo me quedo observándola mientras su cabello baila con el viento y su vértigo nos hace reír juntos.

En la contemplación de esta belleza que a cada instante enseña a diestra y siniestra sobre vivir atento a todo lo que pasa alrededor, sentí el regocijo de amarla, de verla preciosa y tranquila, de sonreírnos en el mientras tanto.

Recordé a algunos que conozco que no sonríen, que no se dejan tratar bien y por lo tanto no hacen lo mismo por sus semejantes.

La humanidad se ha distraído y nuestra calidez innata se ha refundido en los vericuetos de la civilización que también nos enseñó desgraciadamente a ir con prisa como si el tiempo pudiera malgastarse sin remordimientos.

Tras un rato ella quiso seguir caminando y tomados de la mano sentí lo que siempre cuando estamos juntos: la conexión intensa y real con ella, con las personas, conmigo mismo, con mi familia, con la comida, con el lugar donde estoy, con la vida.

Es desalentador ver como la mayoría se desconecta de todo para conectarse de tiempo completo a la mentira del social media, con el ritmo frenético de una vida que parece forzada al contrario de nuestro ritmo ancestral.

Después del columpio y la brisa nos perdimos entre las sombras del atardecer sabanero que pinta todo de naranja, camino a casa. Un día más para el recuerdo imborrable.

Cree usted que ir un paso adelante, aunque sea sobre otros, es lo correcto?, que convivir con el estrés es lo que necesita?, que llenar su agenda de mil compromisos lo hará más feliz?, que limitar el trato con sus semejantes al operativo minuto a minuto lo llevará a sentirse eficaz?, que olvidar el ritmo de la naturaleza lo hará más humano?, que no parar le dará mas motivos para continuar?.

Si respondió si a cualquiera de estas lamento decirle que necesita ayuda, quizá un freno de mano o un knock-out.

Desacelere ahora, si no lo hace en un futuro sentirá que ya no pertenece a ningún lugar y que nadie lo reconoce.

Tome todo el tiempo que necesite para aprender a tratar mejor a quienes quiere y para dejarse tratar con amor por quienes lo quieren.

Deténgase, no se arrepentirá de sentir la vida conectada con la vida viendo a su retoño balancearse en el vaivén.