(el cazador implacable)
1982 – «El hombre hizo su igual… ahora es su problema»
Piénselo preguntándose, qué significa realmente ser humano?.
El semi-retirado blade runner Rick Deckard es llamado por su ex jefe para encargarse de eliminar, o «retirar», a un grupo de humanos artificiales. A estos se les denomina replicantes y son ilegales en la tierra tras un sangriento motín en una de las colonias extraterrestres. Este grupo de cuatro ha escapado de la suya, aterrizando con el objetivo de confrontar al presidente de la corporación que los fabrica.
Quieren forzarlo a alargar su existencia que está limitada a cuatro años. Les queda poco tiempo.
Deckard emprende la búsqueda y encuentra que el mismo presidente de la corporación Tyrell tiene como asistente a una replicante que desconoce su verdadero origen, Rachel cree ser humana, pues la experimentación que ha recaído sobre ella ha implantado en su mente recuerdos de la sobrina de Tyrell para controlarla.
Mientras Deckard investiga el porqué del interés de los prófugos sobre el Dr. Elden Tyrell, se verá forzado a admitir los sentimientos que surgen por Rachel y la contradicción frente al significado que tiene la vida para los androides.
Pocas películas se constituyen en un antes y después. Esta obra es la piedra angular de una nueva concepción frente a las historias que vislumbran el futuro, la tecnología y la inteligencia artificial en oposición al sentido de la existencia y la esencia de la humanidad.
No solo es un banquete para los sentidos, acaso demasiado lenta para algunos, sino que de forma solapada pone sobre la mesa temas profundos con plena vigencia a más de 40 años de su lanzamiento.
Tanto Deckard, como Roy Batty, el replicante líder del grupo de fugitivos, hacen su viaje por esta historia para refrendar el sentido de vivir, aún cuando sus razones aparentemente sean distintas.
No es este un viaje común a todos?.
Los replicantes, que fueron creados para servir a los humanos y realizar trabajos peligrosos como esclavos, hechos con la restricción en su tiempo de vida para evitar que desarrollen emociones humanas inestables y por ende sean peligrosos, cuestionan su propia identidad y buscan comprender su lugar en el mundo.
La humanidad, como merecedora de ese apelativo, confundió el rumbo hace mucho tiempo. Ser humano es algo que ha perdido su preponderancia en pos de intereses particulares que son secundados por muchedumbres ciegas por la adoración.
Cómo se define esa humanidad?, Dónde quedaron la empatía y la compasión?. Cosas terribles pasan todos los días por obra del hombre ante la indiferencia de la mayoría.
Hoy más que nunca, con la explosión de la inteligencia artificial, se nos atraviesa la idea de la moralidad y la ética sobre su creación. En el aire flota la duda sobre si nuestras acciones como humanos y nuestra responsabilidad frente a estos avances son las correctas.
Es hora de temer a esos logros sin control en la tecnología, y a las consecuencias de la ingeniería genética y la inteligencia artificial?. Algunos ya creen que es demasiado tarde.

Roy Batty: «Toda una experiencia vivir con miedo, no?, Eso es lo que es ser un esclavo.»
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El guión es una adaptación de la novela de Phillip K. Dick «Do androids dream of electric sheep?». La idea original surgió durante la investigación que llevó a cabo Mr. Dick para otro trabajo, donde tuvo acceso a documentos de la Gestapo en la segunda guerra mundial. Al autor le marcó la frase «los llantos de los niños hambrientos nos mantienen despiertos por las noches», que revelaba la crueldad y falta de empatía propia de los nazis. El horror latente en sus hallazgos lo llevó a la idea de mentes tan defectuosas emocionalmente que no merecían llamarse humanos aunque lucieran como tales.
La adaptación inicial fue realizada por Hampton Fancher y aunque no fue del gusto al comienzo por parte de Mr. Dick, con los cambios que hubo en la preproducción el guión resultó fiel al espíritu de la novela aunque distaba de la misma en varios puntos formales. Este fue reescrito antes y repetidamente durante el difícil rodaje por David Webb Peoples sin haber leído el libro, aún cuando pidió su opinión al respecto al director Sir Ridley Scott, quien le dijo que todo ya estaba ahí en el primer borrador.
Antes de morir en 1982, Phillip K. Dick alcanzó a ver los primeros 20 minutos del film y declaró: «era mi propio mundo interior, lo captaron perfectamente».
Es conocido que el rodaje se extendió y encareció, resultando agotador según los testimonios de sus participantes.
Los primeros cortes tuvieron algunas dificultades en su comprensión por presuntos vacíos en la escritura, por lo que los productores ejecutivos de Tandem, que habían previsto la eventualidad de querer absorber el control creativo si se excedía el presupuesto como en efecto pasó, en post producción agregaron sendos parlamentos de narrador con la voz en off de Rick Deckard que no estaban en el guion original e introdujeron un final feliz, se justificaron en explicar todo lo que no era lo suficientemente claro y en conjunto hacerla más entendible.
En busca de acoplar la obra a distintos mercados y posteriormente de encontrar su visión primigenia, a través de los años se hicieron ajustes en el corte original, con cambios que provinieron de diferentes manos llevando a que el film tenga en su haber hasta siete versiones reconocidas.
La más apetecida y que se recomienda aquí, es la «Final cut» del año 2007 (evolución de la mal llamada «Director´s cut» de 1992), revisada por el mismo Scott y convertida en su versión favorita. Logra reflejar su visión con cambios que, por ejemplo, eliminaron la voz en off y el final feliz mencionados, así como otras correcciones, ajustes de montaje y mejoras técnicas. Esta es la indicada para quienes no temen formar su propio juicio sobre la historia y lo que ocurre con los personajes, tiene el paquete completo.
Sir Ridley Scott ha admitido que la inspiración para la ciudad del futuro tuvo mucho que ver con el film de Fritz Lang «Metropolis» (1927) y las ilustraciones de Moebius. De hecho la contratación de Syd Mead como artista conceptual recogió estas corrientes y se evidencia en el diseño de arte la profusión de esta estética como base de su visión.
Al reconocido director le pertenecen los créditos en la dirección de más de 50 films en la actualidad, contando con éxitos como «The martian» (2015), «American gangster» (2007), «Black hawk down» (2001), «Gladiator» (2000), «Thelma & Louise» (1991) y «Alien» (1979) con sus relacionadas «Prometheus» (2012) y «Alien covenant» (2017)
Por su parte blade runner se convirtió en el faro de la corriente cyber punk y el género de ciencia ficción. Películas posteriores recibieron su legado alcanzando una alta resonancia en las décadas siguientes, destacables: «The terminator» (1984), «Brazil» (1985), «Robocop» (1987), «Akira» (1988), «Total recall» (1990), «Seven» (1995), «Ghost in the shell» (1995), «The fifth element» (1997), «Gattaca» (1997), «The matrix» (1999), «Minority report» (2002), «Batman begins» (2005) o «Black panther» (2018).
Selección corta para una gran cantidad de títulos en cine, televisión y anime que se acogieron de una u otra forma a su herencia.

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En 1982 el Reino Unido se apoderó de las islas Malvinas a expensas de muchas vidas en otra estúpida guerra. Fue un año de recesión global con una crisis económica que afectó a la mayoría del mundo y en particular a Latinoamérica, donde los países se hallaron incapaces de pagar sus deudas externas y en un efecto dominó la crisis fue el perfecto caldo de cultivo para las economías soportadas por el dinero del narcotráfico.
En el mercado legal apareció el primer computador portátil que tuvo éxito comercialmente y los teléfonos inteligentes eran apenas un sueño, íbamos en una incipiente telefonía móvil con mas retos que certezas. El amo y señor en los videojuegos era Pac-Man, junto a los otros Arcade como Donkey Kong o Space invaders, y los manda más eran Atari y Nintendo. Hoy esto es vintage puro.
Se cayó en el pánico cuando salió a la luz que el agujero en la capa de ozono era mucho más grande de lo que se creía y todos enloquecieron prohibiendo el refrigerante CFC en los aerosoles creyendo que ahí estaba toda la solución, no solo para el ozono, sino para el efecto invernadero. Sin embargo se evidenció una preocupación efectiva y global por el tema ambiental. En solo cuatro años se firmaría el acuerdo de Montreal que oficializaba la prohibición en todo el mundo. Que pasó con esa reactividad?.
Desde el 82 hemos podido vacunarnos contra la hepatitis B y ese año Gabo ganó el premio Nobel de literatura por la inigualable «Cien años de soledad». Grande entre los grandes.
Tras su premiere, Blade runner tuvo reacciones encontradas, ya que se le esperaba como un blockbuster de acción y su ritmo era más lento de lo presupuestado. Por otra parte se resaltó desde la crítica su impresionante factura y su profundidad temática.
Obtuvo nominaciones al Oscar en las categorías de dirección artística donde le ganó la mejor de ese año: «Gandhi», y de efectos especiales donde enfrentó a «E.T. the extraterrestrial» que fue su némesis y el de todos en la taquilla. Se hizo con tres premios BAFTA en las categorías de fotografía, diseño de vestuario y diseño de producción, entre otros galardones.
Mas allá de esos reconocimientos el tiempo se encargó de colocarla en un sitial privilegiado como una de las películas más influyentes de todos los tiempos, no solo en el cine, sino con alcances que llegaron incluso a la moda, los videojuegos y la música.
De este año se pueden rescatar – además de las mencionadas antes – obras como «Das boot», «Poltergeist», «Tootsie», «A midsummer night’s sex comedy», «Pink floyd the wall», «Sophie´s choice», «Koyaanisqatsi» , «Missing» y «The verdict», todas estas rodeadas por un aluvión de películas de un revitalizado género de terror con profusión de mujeres indefensas a manos de violentos asesinos despiadados.
1982 evidenció para el rock una amplia diversidad con estilos distintos sentados en la misma mesa. Hubo fusiones con el pop, el punk y la música electrónica que lograron perdurar, y aunque el rey Michael Jackson estaba en su prime con el álbum «Thriller», se gozaba de plena salud aún para bandas que venían teniendo protagonismo desde la década anterior.
En el Billboard hot 100 la presencia fue generosa con títulos como «Eye of the tiger» por Survivor (#2), «I love rock and roll» por Joan Jett & the blackhearts (#3), «Don´t you want me» por The human league (#6), «Abracadabra» por Steve Miller band (#9), y a lo largo del conteo otras como «Tainted love» por Soft cell, «Rosanna» por Toto, «Jenny Jenny 8675439» por Tommy Tutone, «Who can it be now» por Men at work, «Eye on the sky» por The Alan Parson´s project, «Open arms» y «Don´t stop believin» por Journey, «Heat of the moment» por Asia, «Keep the fire burnin» por REO speedwagon, «I ran (so far away)» por A flock of seagulls y «Every little thing she does is magic» por The police.
De ese año pare oreja también a los trabajos de Bad religion («How can hell be any worse?»), Iron maiden («The number of the beast»), Judas Priest («Screaming for vengeance»), Manowar («Battle hymns»), Misfits («Walk among us»), Motorhead («Iron fist»), Scorpions («Blackout»), The who (It´s hard), Fleetwood mac («Mirage»), Duran Duran («Rio»), Toto («Toto IV»), Prince («1999»), Led Zeppelin («CODA»), Supertramp («Last famous words»), The cure («Pornography») y The clash («Combat rock»).
En español este año fue el punto de quiebre para lo que vino después en esta década dorada, solo diré que es cuando se forma Soda Stereo, y aunque el germen ya vibraba, por lo pronto no deje a Charly García («Yendo de la cama al living»), Barón rojo («Volumen brutal») y Luis Alberto Spinetta («Kamikaze»). Es lo que había, pero la suerte estaba echada.
Para el receso vaya directo a «I ran (so far away)» por A flock of seagulls, mas ochentero, difícil.
Mención de honor para «Rock the Casbah» por The clash, «Africa» por Toto, y «Under pressure», por Queen & David Bowie. Por la importancia en general, vamos a darle un fuera de concurso a una canción pop con mucho sabor a rock: «Beat it» por Michael Jackson.
Si no sabe de qué músicas le estoy hablando, pues lo siento, no ha de ser rockero. Pero ánimo, siempre hay cómo rehabilitarse.
Para que oiga, le dejo esta playlist:
notas del muro – 1982 playlist by pepebogota on Spotify
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La decadencia, la polarización del poder en un mundo sin animales, la ciudad de Los Ángeles en una eterna oscuridad donde brilla el neón, todo como una imaginación entonces futurista que ubica la historia en nuestro pasado – el año 2019 – constituyen un marco formidable y paradójico donde tienen lugar la contemplación y el razonamiento diverso de sus personajes.
Esta obra nos plantea cómo unos y otros perciben la realidad, dónde habita la ilusión y cuándo estamos en presencia de la autenticidad. Tal vez no en la misma magnitud que lo plantea el film podríamos vernos reflejados en ese mundo distópico, donde los avances tecnológicos – que si bien pueden ser asombrosos – evidencian al mismo tiempo el costo de ese aparente progreso en la degradación del ambiente y la sociedad.
Deckard pasa de un letargo a encontrar una nueva oportunidad de empezar, tras descubrirse a sí mismo encarnado por un Harrison Ford que luchó con éxito para liberarse del personaje de Indiana Jones y le encajó con sumo cuidado de su peinado, imprimiendo esa ambigüedad moral que va contagiando todo, con esa presencia tan suya que complementa y se nutre del intencionalmente cargado entorno visual.
Aunque tener a Ford en el reparto sería una garantía, quizá quien se roba las luces es Rutger Hauer en su papel de Roy Batty, que siendo intrigante plantea si hay diferencia entre humanos y replicantes en otra dualidad que cautiva y aterra. Nos deja uno de los mejores desenlaces de la historia del séptimo arte con este parlamento memorable, aporte de la inspiración del actor:
Roy Batty: «He visto cosas que ustedes nunca hubieran podido imaginar. Naves de combate en llamas en el hombro de Orión. He visto relámpagos resplandeciendo en la oscuridad cerca de la entrada de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo, igual que lágrimas en la lluvia. Llegó la hora de morir.»
Claro que no es lo mismo leerlo que verlo, por eso es cine.

Sean Young logra enamorar con ese look de femme fatale que evoca como otros aspectos al film noire. La inocencia interrumpida y la inteligencia que le imprime brillan como los ojos de los replicantes en todo el discurso. Ella encarna uno de los aspectos más importantes de la historia como alguien que descubre ser algo diferente a lo que ha creído, hasta que conoce a Deckard.
El hecho de que sea por momentos lenta no es otra cosa que un buen síntoma, tal vez en algunas partes con acciones que parecieran tontas o rebosantes de una inexplicable fusión cultural. Al final de eso se trata, no es gratis esa extrañeza para el mundo futurista imaginado.
Las palabras serían insuficientes en cualquier caso para describir su admirable riqueza a nivel visual, el ojo es protagonista a ambos lados de la pantalla. Una fotografía que se deja disfrutar gracias al ritmo y que embelesa en esos momentos donde la acción está ralentizada o casi detenida. Preste atención a la escena del departamento donde están solos Deckard y Rachel, en la que ella toca el piano. Hay maestría en esas fotos.
La pregunta recurrente de todos sigue siendo si Deckard es también un replicante, a cuál bando se unirá usted?
Véala sin prisa, escuche su maravillosa banda sonora hecha por Vangelis, encuentre la ternura de una historia que tal vez no tendría por qué resultar tan emotiva. Si se la va a repetir, mejor. Buen provecho!.


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